Alojar réplicas estratégicas de los servidores raíz mundial (B, D, E, I, J y K) reduce la latencia a milisegundos y protege la red ante ataques masivos DDoS.

La resolución de nombres de dominio (DNS) representa el pilar fundamental sobre el que opera la economía digital. Cuando las peticiones para resolver dominios de nivel superior deben viajar a servidores ubicados fuera de la región, se incrementan los tiempos de respuesta y aumenta la vulnerabilidad ante eventuales incidentes en los sistemas de transporte submarino.

De acuerdo con las métricas publicadas por la organización Root Server System Advisory Committee (RSSAC / ICANN) y el consorcio root-servers.org, la infraestructura de LADX alberga y conecta en sus nodos regionales réplicas estratégicas de los servidores raíz del DNS mundial. La red hospeda instancias de B-Root (operada por la Universidad del Sur de California), D-Root y E-Root (operadas por Packet Clearing House), I-Root (operada por Netnod), J-Root (operada por Verisign) y K-Root (operada por RIPE NCC), además de servidores autoritativos de Verisign y NIC Chile. Este despliegue resuelve millones de consultas diarias localmente, reduciendo la latencia a milisegundos y protegiendo al ecosistema regional ante ataques masivos de denegación de servicio (DDoS).