Análisis sobre cómo la regulación de telecomunicaciones más efectiva es aquella que actúa como facilitadora de la competencia y protege la neutralidad.

El panorama regulatorio del intercambio de tráfico en América Latina presenta enfoques contrapuestos sobre el rol del Estado. Estudios de telecomunicaciones elaborados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) destacan que la regulación más eficaz es aquella que actúa como un facilitador del mercado, promoviendo la competencia sin imponer barreras operativas a la infraestructura privada.

Mientras que en Brasil la resolución de la agencia ANATEL obligó a los operadores con Poder Significativo de Mercado (PSM) a conectarse a los puntos de intercambio para abrir la competencia, en Chile la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) estableció la obligación de interconexión local entre Puntos de Intercambio de Tráfico (PIT) mediante la norma técnica vigente (Resolución Exenta N.º 698). En ambos escenarios, la estabilidad del mercado depende de mantener una operación técnica neutral y transparente que garantice condiciones de acceso equitativas tanto para pequeños proveedores locales de Internet (ISPs) como para las multinacionales de tecnología.