El análisis comparativo sobre gobernanza demuestra que la colaboración en materia de enrutamiento no se puede imponer por decreto, consolidando la eficiencia del modelo privado neutral.

El análisis comparativo sobre gobernanza de Puntos de Intercambio de Tráfico en América Latina elaborado por instituciones como la Internet Society (ISOC) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) identifica tres modelos predominantes: las asociaciones sin fines de lucro (como CABASE en Argentina o NAP Perú), el modelo multistakeholder estatal (como el sistema CGI.br / IX.br en Brasil) y las plataformas comerciales neutrales.

La experiencia acumulada en la región demuestra que la colaboración en materia de enrutamiento no se puede imponer por decreto. Casos como el de Bolivia, donde la centralización estatal inicial obligó a canalizar el tráfico por infraestructura gubernamental, generaron desconfianza y baja adopción operacional durante años. Por el contrario, plataformas neutrales de iniciativa privada como LADX han demostrado la agilidad necesaria para realizar inversiones continuas en electrónica de conmutación de 100 y 400 Gbps, garantizando reglas de acceso no discriminatorias para cualquier Sistema Autónomo (ASN) con políticas de transparencia tarifaria y neutralidad estricta en Capa 2.