La diversidad de rutas ópticas submarinas independientes garantiza alta disponibilidad del tráfico BGP entre los nodos sudamericanos y el hub de Estados Unidos.

La disponibilidad de los servicios digitales en Sudamérica depende de la solidez de sus rutas de transporte internacional. Ante incidentes causados por actividad sísmica marina o trabajos de dragado costero, la dependencia de una única arteria de fibra óptica representa un punto crítico de falla para el tráfico de datos transfronterizo.

La topología de red internacional de LADX respalda la conectividad entre sus nodos del Cono Sur y sus hubs de extensión en Estados Unidos —ubicados en Equinix MI1 en Miami y en Ashburn, Virginia— mediante dos sistemas de cables submarinos de fibra óptica físicamente independientes. Esta diversidad de trazado óptico asegura la conmutación automática de tráfico BGP en caso de eventos imprevistos en la capa física, manteniendo la continuidad operacional de los servicios de peering IXP y los circuitos dedicados de Cloud Exchange sin degradación de latencia.